El sudor excesivo puede irritar un tatuaje fresco; usa telas transpirables y limpia la zona con más frecuencia en días calurosos.

Evita el mar y la alberca durante al menos 3 semanas: el agua salada y el cloro pueden dañar la piel en cicatrización.

Una vez cicatrizado por completo, usa siempre protector solar SPF 50 sobre el tatuaje para conservar el color con el tiempo.